sábado, 4 de febrero de 2012

Y sigo torturando mi cabeza, por tu piel!

Ella no era como esas chicas que temen ser felices, de estas que les dices que el amor existe, y no se lo creen; aunque hubiese sido mejor ser una de esas chicas, la verdad. Antes era feliz, con esas ilusiones, y esas lágrimas de felicidad pura, palabras de amor y todo ese rollo, ir a diez mil por hora, carcajadas, estar dentro del amor con todo el amor dentro de ti, sí señor. Claro la gente se daba cuenta, como no… lo más cercanos le decían cosas como: ves despacio, que el amor no desaparece ni se acaba, que habrán muchos después que él; y ahí es cuando ella con su inocencia, respondía “ya lo sé, sé que no es para siempre” JÁ, ilusa de mierda, mañaca mentirosa! Poco a poco fue robándole la razón, la mente, el “no debería”, el “y si” ya no existían, en ese momento solo existía su rostro perfecto… cría tonta!
Al final se dio el castañazo, la hostia del siglo: lagrimas de dolor, estrangulaba al corazón, gritos sin voz, era tanto la pena que pensaba estar muerta, sí, se planteaba que la vida no valía nada sin sus besos, sin sus caricias, sin esa voz que le transportaba a otro mundo, JÁ! Otra vez ilusa… Luego todo pasa, empiezas a levantarte, abrir los ojos… Que veas el mundo de otra manera no significa que los tengas que tener cerrados… Y le fue olvidando, supongo que es lo mejor, pensó… aunque siempre quedaran los recuerdos de una vida con él;  Aquel día en la piscina, reunión familiar, cumpleaños… Ahora te vuelves a sentir viva, pero algo ha cambiado, ya no eres la de antes, ahora tienes miedo verdad? Tranquila, no se irá. Tienes que vivir con el miedo, aprender de él, ser capaz de pensar aunque vayas a mil por hora, no, mejor no, no vayas tan rápido, de algo te ha servido esta dura lección… 

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